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A criterio deColumnasMarco Moreno

Hábitat, un día que se pierde en la desesperanza del pueblo


El primer lunes de octubre, es el día designado como Día Mundial del Hábitat por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La búsqueda es construir un espacio para la reflexión sobre el estado de los hábitats, pero también sobre el derecho de todos a una vivienda digna.

Es una responsabilidad común, no solo la reflexión, también el hecho de construir y moldear el futuro que deseamos para todos. Influir en la toma de decisiones de la autoridades nacionales y locales sobre el mundo que queremos habitar.

Este año bajo el lema “Cerrando la brecha. No dejar a nadie, ni ningún lugar, atrás” se orienta a la urgente necesidad de reconocer la existencia de desigualdades, de exclusión y, en ocasiones, de abandono de amplios grupos poblacionales, sobre todo en las áreas suburbanas y las zonas indígenas.

Pero, además, destaca el conjunto de vulnerabilidades que han quedado expuestas durante el período de la pandemia de COVID – 19, en medio de una crisis que ha sido denominada triple “C” por la ONU al referirse al COVID – 19, al clima y a los conflictos

Hidalgo, no escapa a esta realidad en la que la pobreza, la exclusión, la falta de respuestas claras a los problemas más profundos de la sociedad, no han encontrado, hasta ahora, una respuesta real por parte del gobierno federal y en ocasiones de los gobiernos locales.

En esta ocasión ONU – Hábitat destaca la aparición de nuevos pobres, el retroceso en la lucha contra la pobreza asociada a los conflictos y a la pandemia. “Es, ha asegurado el organismo internacional, la lucha contra la pobreza y las desigualdades urbanas, el fenómeno que se ha convertido en una prioridad mundial urgente”

Hace referencia al objetivo 11 “Ciudades y comunidades sostenibles” resaltando que “El mundo cada vez está más urbanizado. Desde 2007, más de la mitad de la población mundial ha estado viviendo en ciudades, y se espera que dicha cantidad aumente hasta el 60 % para 2030”.

Nadie puede sustraerse a esta realidad, una realidad que está directamente asociada a la pobreza, en el caso de Hidalgo, y a la migración interna orientada a la búsqueda de mejores oportunidades de ingresos para las familias.

Las mismas que se asientan en espacios urbanos irregulares, en muchas de las ocasiones, tolerados por la autoridad local y municipal, por el clientelismo político y electoral que de ellas surge.

En el caso de Hidalgo, el abandono es algo a lo que constantemente se ha hecho referencia en este espacio y, lo hemos señalado, se ha construido como una forma de atención. Como esa manera de excluir en nombre del respeto irrestricto de los derechos humanos.

Hidalgo es un estado con profundos atrasos, en él, la exclusión es un hecho ineludible, la pobreza el enemigo frontal con el que pelean miles de familias a lo largo y ancho de su territorio, la falta de vivienda digna para las familias, la forma más plástica de mostrar ese abandono.

Los asentamientos irregulares gritan la ausencia de políticas reales en materia de vivienda con una perspectiva de derechos humanos, con una visión constitucional en su accesibilidad para las familias hidalguense.

De hecho, en 1986 cuando se celebró por primera vez el día mundial del hábitat, el tema era “La vivienda es mi derecho”, ahora en el 2022, cuando el tema del día es “Cerrando la brecha. No dejar a nadie, ni ningún lugar, atrás”, podemos decir que, si se hiciera un balance entre las dos celebraciones, no habría resultados halagüeños que presumir en nuestro estado.

Ahora, en su plan estratégico 2020 – 2023 ONU – Hábitat señala la importancia que una mejor calidad de vida para todos en un mundo en proceso de urbanización tiene y en donde “cada país, sus ciudades y demás asentamientos humanos son únicos y están sometidos a un conjunto concreto de condiciones y dinámicas”

Se acaba de anunciar la instalación del Comité de Planeación para el Desarrollo en el Estado de Hidalgo (COPLADEI), tomar en consideración las características del desarrollo y estado de los hábitats en la entidad, reconocer los procesos de exclusión, la falta de vivienda digna, la pobreza en la que viven las zonas indígenas, pero también grupos sociales en las zonas urbanas, sería de mucha ayuda y orientaría el desarrollo social en armonía con el crecimiento económico.

El Día Mundial del Hábitat, es un acuerdo de las Naciones Unidas, México y, por ello, Hidalgo, es parte de esos acuerdos, revisarlos a la luz de la realidad hidalguense, interpretarlos en los procesos de diseño y planeación del plan estatal de desarrollo, una aspiración de miles de familias que reclaman una oportunidad en medio de la desgracia. Ni más ni menos.

 

 

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