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A criterio deColumnasHéctor de Mauleón

El Negro está convertido en una sombra


La madrugada del 27 de septiembre de 2014, uno de los principales mandos de Guerreros Unidos, apodado el Negro, le envió un mensaje de texto al jefe de halcones de esa organización: un elemento de Protección Civil de Iguala al que apodaban el Chino.

El mensaje, de acuerdo con los chats que fueron incluidos en el informe no testado de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa –y que ayer fueron fi ltrados de manera masiva–, dice textualmente: “Diles a todos que se encargen de desaparecer a esa bola de cabrones qe aber como le hacen son ordenes de arriba porque no sabemos quién es quien y el patrón dice que se está calentando la plaza demasiado”.

Aquella sería, presuntamente, la orden de ejecución de los 43 estudiantes normalistas que el grupo criminal había secuestrado esa noche en calles de Iguala, al dar por hecho que supuestos miembros de un grupo rival habían llegado a la ciudad confundidos entre ellos.

Según la Comisión, este mensaje forma parte de las 467 capturas de pantalla, procedentes de cinco teléfonos, a que tuvo acceso durante la investigación del caso.

En otro mensaje enviado esa madrugada aparece de nueva cuenta el Negro. De acuerdo con la comunicación, el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, le habría ordenado: “Mátalos a todos iguala es mío”.

En esos minutos en que la comunicación iba y venía entre los integrantes del grupo criminal, el Negro le ordenó al Chino: “diles todos tal cual te lo estoy diciendo dile a chucky, pato, wasaco que organizan a su gente ya hablamos con los municochos (los policías municipales) de huizo (Huitzuco) y Cocula ya todos estan avisados” (para llevarse en patrullas clonadas a los estudiantes).

Pasadas las 4 de la mañana, el Gil hizo contacto con otro de los integrantes de Guerreros Unidos, el Duvalin. Le dijo que le iba a mandar “ayotzinapos” y él informó: “ya hable con negro”.

Había amanecido cuando el Negro volvió a fi gurar en uno de los chats de los Guerreros Unidos. El Chino le escribió: “Patrón ya quedo todo listo se repartieron los paquetes unos a huitzu pueblo viejo y unos al río y se recuperó el material aorita esta todo en orden patrón”.

Poco antes de las 8 de la mañana, otro integrante de la organización le escribe al Chino: “Vieja cualquier cosa avísame ya le dije a negro que estaba todo echo Xke si no iva a empezar a chingar”.

El Chino responde alarmado: “No mames le ubieras dicho que dejamos a varios vivos que estaban en la bodega luego si manda a alguien…”.

Más o menos a esas horas, el director de la policía municipal de Huitzuco, Javier Núñez, entró en comunicación con el Chino para saber si también “vam a venir a limpiar aquí”. Núñez señaló que “le marque a negro pero no contesta”.

El 28 de septiembre el Negro volvió a aparecer en un nuevo chat. Miembros de Guerreros Unidos dijeron que ya “andaban arreglando” el problema y que “ai anda el negro con el sub que porque las ordenes vienen desde México de arriba que limpien todo”.

En el mismo chat se informó que iban “a empinar mucha gente”, aunque “negro A1 (el alcalde abarca) y el coronel (presuntamente el hoy general José Rodríguez Pérez) no pueden mancharse”.

Los involucrados comentan más adelante que ya hubo un acuerdo entre el Negro y el Coronel (quien estaba al mando del 27 batallón de infantería en Iguala): “fíjate pinche negro traicionero y pinche coronel tanto dinero ke recibió que to personalmente le lleve hasta el 27”.

Esa tarde, el capitán Crespo le escribe al Chino para decirle que un subteniente de apellido Pirita “ya se encargó de los paquetes le di detalles de que se tenía que hacer. que no se apure el negro al campo militar nadie entra ya al rato vemos donde los echamos ya mande limpiar algunas cosas”.

Todavía al día siguiente se dijo en una comunicación que “vieron al negro con el coronel y que iva como si nada”: “me dijo el paletero que se metió ai al 27”.

En una conversación posterior, el Negro vuelve a aparecer, aunque ahora en la lista de los que “se van acer al lado de los de mexico”, probablemente con la intención de salvarse.

El 30 de septiembre, el Negro le escribe al Chino que quiere asegurarse “que allan echo todo bien ustedes” y este le responde que le va “a hablar derecho”: “dejamos como 6 vivos en la bodega vieja xk se calento todo”.

Responde el Negro “ok eso lo arreglo ahorita que vallan a terminar, que más tienes que decirme”.

“Nomas eso patron –responde el Chino— ya todo lo demás se iso como dijo”.

Existe una última comunicación en la que el Coronel le pregunta al Chino dónde está el Negro, y dice que no ha podido localizarlo: “Dile a tu pinche patroncito que conteste que no se quiera pasar de vivo que no se esconda que todos tuvimos en el entierro…”.

A pesar de la importancia que, según todos estos chats, el Negro habría jugado en los días cruciales del caso Iguala, en el informe de Alejandro Encinas aparece como un personaje “No identifi cado”.

Ni la investigación de la PGR, realizada durante la administración anterior, ni la mucho más minuciosa practicada por la CNDH y presentada a fi nes de 2018, fi gura tampoco un líder de Guerreros Unidos al que se hubiera apodado el Negro.

Cientos de personajes involucrados fueron declarados durante ambas investigaciones: ninguno lo mencionó jamás.

En el reporte de la Covaj, sin embargo, el Negro ordena, le reportan, lo buscan, lo acusan de haberse aliado con los “de México”, e incluso, al parecer, lo amenazan.

Ocho años después, el Negro está convertido en una sombra.

 

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