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A criterio deColumnasEduardo Ruiz-Healy

La economía es incapaz de generar más empleos formales y bien pagados


El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) difundió ayer los resultados de su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, Nueva Edición, correspondiente al Primer Trimestre de 2022 (Enoen). A continuación algunos datos que arrojó.

Aumentó el número de personas que integran la población económicamente activa (PEA), que el Inegi define como la “población de 15 años y más de edad que durante el periodo de referencia realizó una actividad económica (población ocupada) o buscó activamente hacerlo (población desocupada en las últimas cuatro semanas), siempre y cuando haya estado dispuesta a trabajar en la semana de referencia”.

El PEA pasó de 55.4 millones a 58.1 millones de personas; un aumento del 4.9 por ciento. Noticia positiva.
El número de personas ocupadas (tanto dentro de la economía formal como la informal) fue de 56.1 millones de personas, 3.1 millones más que en el mismo periodo de 2021; un aumento del 5.8 por ciento. Otra buena noticia.

“En el primer trimestre de 2022, la población subocupada fue de 5 millones de personas y representó una tasa de 9 por ciento de la población ocupada, porcentaje inferior al 13.8 por ciento del primer trimestre de 2021” y que “la población desocupada fue de 2 millones de personas. La Tasa de Desocupación correspondiente fue de 3.5 por ciento de la PEA, cifra menor que el 4.4 por ciento del mismo periodo de un año antes”. Ambas son buenas noticias.

El incremento de la población ocupada nacional no se tradujo en un incremento generalizado en todos los sectores de la economía, lo que no es una buena noticia.

En el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca), la población ocupada aumentó en casi 36 mil personas, pero como porcentaje del total de la población ocupada en el país, disminuyó 0.6 por ciento. Lo mismo ocurrió en el sector secundario (industrias extractiva, eléctrica, manufacturera y de la construcción), donde el personal ocupado como porcentaje del total nacional bajó 0.4 por ciento. Estas no son bajas significativas, pero señalan que los dos sectores no están creciendo con el dinamismo necesario para generar más empleos.

El sector terciario fue el principal generador de empleos. La población en él ocupada aumentó 0.9 por ciento respecto al primer trimestre de 2021 y ocupó al 62.5 por ciento de las personas, 2 millones 444 mil 955 personas más que en el primer trimestre de 2021 para ahora sumar 35 millones 65 mil 887 personas. Este sector es el más dinámico de los tres e incluye, de acuerdo con el Inegi, al “comercio, restaurantes y servicios de alojamiento; transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento; servicios profesionales, financieros y corporativos; servicios sociales y diversos y; trabajos en el gobierno y organismos internacionales”.

La informalidad laboral, que fue el 55.2 por ciento en el primer trimestre de 2022, indica que el sector formal de la economía aún no es capaz de generar los empleos que el país requiere. En 16 estados la tasa de informalidad fue mayor a este promedio, llegando al 81.3 por ciento en Oaxaca.

Los bajos ingresos siguen siendo la norma para los trabajadores subordinados y remunerados (que trabajan para otros): 32.3 por ciento percibe hasta un salario mínimo (SM), 38.4 por ciento más de uno y hasta dos SM, 11.2 por ciento más de dos y hasta tres SM. Es decir que 81.9 por ciento de ellos percibe entre cero y 518.61 pesos al día.

Eduardo Ruiz-Healy

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