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A criterio deAlberto Tristany ZarauzaColumnas

Controla tu mente, cambia tu realidad


¿Realmente te gustaría cambiar tu realidad? ¿Sabías que cambiando tu mente lo puedes lograr?

Querido lector, el día de hoy vamos a revolucionar tu mente, esa mente que puede ser nuestro gran aliado, o incluso nuestro peor enemigo.

Si yo te preguntara: ¿quién es la persona con la que más hablas?, quizás me puedas responder que, con tu mamá, con una amiga o amigo, con tus hijos, con algún compañero del trabajo, con Dios, pero déjame decirte que estás equivocado; la persona con la que más hablamos somos nosotros mismos: recién abres los ojos y con quien comienzas a hablar es contigo… “Qué día tan feo… hace mucho frío… tengo miles de cosas que hacer… qué desayuno tan feo… qué fea (o gorda)” estoy —cuando estás frente al espejo—; sales y te encuentras en el tránsito maldiciendo… así todo el día.

Esta conversación que tenemos con nosotros mismos se llama diálogo interno y es la base de nuestras emociones, de nuestra salud, incluso de nuestro éxito o fracaso. Te voy a poner un reto para que te des cuenta cómo está tu diálogo interno; colócate una liga en la muñeca izquierda y déjala ahí al menos 24 horas y cada que se te venga un pensamiento negativo dale un jalón, pero con ganas, que duela, esto te hará recordar que tienes que cambiar ese pensamiento negativo en uno positivo, por ejemplo, “hoy no tendré tiempo para hacer todas mis actividades”, y cambiarlo por el de: “voy a organizarme, sin estresarme, y seré capaz de hacer todo el día de hoy”.

Si yo te preguntara: ¿si tu mejor amigo (o amiga) te hablara como tú mismo te hablas, todavía serían amigos? No lo creo, uno no permitiría que nos digan “estás fea”, o “no sabes hacer nada” y un “largo”, etcétera.

Las personas, en la vida, caminamos con un entrenador interno, personas que al levantarse se dicen “un día más de vida… este día será excelente… agradecido con lo que tengo… en el espejo: qué linda (o lindo) soy, o bien, las personas que viven con un crítico interno, son negativas, fatalistas, o bien, pitonisos, adivinado lo que la gente piensa acerca de ellos. El 95 por ciento de las cosas negativas que nos imaginamos nunca suceden, sufrimos por gusto; te han pasado de tu trabajo miles de veces en tu mente, o has puesto a tu pareja con otra persona otras tantas; si tienes hijos sabes que les tienes que poner límites, ¿estás de acuerdo? Pues bien, como adultos muchas veces vivimos con un niño malcriado y dejas que arruine tu vida: las relaciones, el trabajo y hasta la salud. Entonces, ¿cómo piensan las personas de éxito? Pues bien: las personas positivas se hablan a sí mismas contra las personas negativas escuchándose a sí mismas. A todos se nos vienen pensamientos negativos, sin duda, la diferencia es que las personas positivas le hablan de regreso a ese niño malcriado y le dicen “shhhhh, cállate, si esto no te salió bien hoy, mañana te saldrá mejor”.

¿Cómo te explicas a ti mismo lo que sucede a diario? Aquí te van tres pasos para que puedas manejar los pensamientos negativos.

 Detente un momento y escribe lo que estás pensando. Como bien sabes, los pensamientos son automáticos y ni cuenta nos damos.

 Siempre cuestiona tus pensamientos. Salte de ese pensamiento y quítale la emoción y analiza si realmente es como tú lo estabas percibiendo.

 Date un tirón de la liga y cambia ese pensamiento por uno positivo. Hazlo por un pensamiento que te empodere y te haga sentir bien.

¿Te tomarías una botella de veneno? Seguramente no, pero entonces, ¿por qué te permites un montón de pensamientos negativos, y hasta irracionales? ¿Cómo se va a acabar el mundo, se viene una guerra? La crisis está terrible… nos vamos a morir de hambre… todo esto es toxico para el cuerpo… Cuando tú empiezas a pensar así tu cuerpo activa las hormonas del estrés, segrega adrenalina y cortisol y todo eso nos enferma; el estrés mata, afecta a diversos sistemas en nuestro organismo, así que hay que tener mucho cuidado; así como no permites alimentos en descomposición dentro de tu cuerpo tampoco permitas que entren estos pensamientos.

Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. Muchas veces buscamos la felicidad en cosas materiales, sin embargo, en estos tiempos, la gente, que al parecer lo tiene todo, sufre de depresión, ansiedad, o llega al suicidio. Debemos entender que nuestra felicidad no llega de afuera, viene de adentro.

Tenemos que cuidar con pinzas nuestros pensamientos, deja de pensar en términos de “tengo que”, y comienza a pensar “tengo la oportunidad, toda la actitud”; empieza de la manera en que uno mismo se habla y se explica las cosas. La vida y la felicidad no se construyen día a día, sino pensamiento a pensamiento; si cambias tu mente y tus pensamientos cambiará tu vida.

Te dejo con esta frase de Víktor Frankl: “Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la última de las libertades humanas –la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino”.

Como siempre, te deseo larga vida, salud y prosperidad.

Hasta la próxima.

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