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A criterio deColumnasUlises Vidal

Carta a Nicanor Parra


Para Mónica Castro.

1: Escucho “El drama musical” de Wagner, me tiro en la cama y escucho, me alcanzo la cajetilla de cigarros, prendo el primero y escucho, me agrada saber que el vino está al alcance de la mano, retiro el corcho y escucho, descanso y escucho, no logro olvidar siquiera una nota, parezco grabadora al pie de una conspiración de sonidos caídos del universo. Escucho. Sigo escuchando, no puedo moverme, la melodía se va incrustando en las costillas, en la cabeza, en la razón, en cada parte de mi jodido cuerpo, y cuando despiertas ya es un ‘noterón’ que empuja, abre y fulmina la línea de tu esquelético pecho, parece que va a salir y no sale, mientras comienza la implosión de emociones y sentimientos en lagrimales y demás contornos. Sigo escuchando, cual si fuera la única y última vez que sucederá la violación y ultraje a mi cuerpo. No tienes otra opción. A Wagner lo escuchas o lo escuchas. Escucho, no menos atento que al principio, y mientras escuchas, una mujer te quita la ropa, se encarga de las partes tangibles y visibles, aprovecha que te encuentras ocupado a cien por cien en interiores; pero tu escuchas, atento escuchas, y miras los soles por decenas, y la piel se agrieta en cada silencio, y estás a punto de reventar,  y revientas, y te encaminas a tu propia muerte, y se termina el vino, y el cigarro, y esa maldita necesidad de revivir y repetir el acto. Estas muerto, sigues muerto, escuchas el respirar de Wagner en la oreja, te vuelves por un segundo y miras las notas despedazar lo que queda de tu cuerpo. Ya no hay nada que hacer, sólo sentirte muerto y escuchar… 

2: Hoy hablare de mi amigo Nicanor Parra, poeta chileno, considerado uno de los más grandes poetas de nuestro tiempo, hablaré de él y con él, porque el tiempo me exige, me demanda escucharle y platicarle. Existe una película francesa, de la cual tomo el título para hablar de mi amigo correligionario Nicanor Parra, Préparez Vos Mouchoirs, la traducción es algo así como Preparen sus pañuelos. Así que preparen sus pañuelos señoras y señores, lectores de esta columna, de este texto-carta de un desconocido, preparen sus pañuelos, porque ha llegado la hora de llorar. Cuando pasen los años Nicanor, cuando pasen los años y la distancia entre México y Chile hayan cavado un foso en la poesía, una duda entre tu cuerpo y el mío, cuando pasen los años y sigamos siendo dos hombres que amaron, seres que miraron siempre atrás de las palabras, que pisaron tierras jamás inexploradas, ¿Dónde estarán ellas?, ¿Dónde las mujeres receptoras de tus besos? Es necesario que hablemos Nicanor, te debo siete versos y un solo de violín mirando el exterior de las ventanas de tu casa, bebernos el agave podrido frente a los huesos podridos de Huidobro; es necesario charlar, desempolvar los viejos poemas y ponerse los anteojos, hablar del buen Bolaño, hablar de mis perros y tus gatos. Hablemos también del amor, intercambiemos versos sin palabras, cantos, flores, nubes vagabundas que opacan las estrellas de Neruda; hablemos sin el temor de la partida. Ignoras que soy yo quien te escribo esta carta, tú dormido, yo barajándome la calva que amenaza debajo del pelo, tú palpas poemas reales en cada sueño, yo hago míos tus poemas que arrojas al viento. Es necesario platicar amigo Nicanor, conocernos bajo las pieles, hablar para conspirar contra un mundo lleno de atrocidades, de cosas que no tienen que ver con la risa, debemos unir fuerzas, frenar este mundo que anda dando tumbos e hipos de intoxicado; la poesía puede contra todo, basta con leer tus borradores Nicanor, –aunque yo sea el primero en escribir lo contrario–, la poesía pesa Nicanor, la poesía acabó contigo, conmigo, con todos los que hicieron uso de ella; pero tiene algo, llámale fuerza, y puede, puede contra todo, pregúntale a Juanito Gelman si no ha de valer la pena, a Mara, siempre respaldando a su hombre; hallemos la manera Nicanor, tú ya lo has imaginado, falta mucho por hacer, déjame ayudarte, todavía resta algo por hacer, siempre restará algo por hacer. Somos correligionarios Nicanor, ambos, al ver el cuerpo desnudo de una mujer, hemos llamado a Dios mentiroso, ningún Dios perfecto podría crear el cuerpo femenino, eso esta fuera de la física, fuera de la ciencia, fuera de Dios, fuera de todo hombre, tú lo sabes Nicanor, tú podrías hablar mejor de eso que este farsante que trata de colar sus palabras por tus oídos; pero no hagas caso, bebamos el buen tinto chileno, trasnochemos hablando de la vida, de la vida en segunda persona. Necesito contarte tantas cosas Nicanor, indagar en tu persona para que la poesía vuelva a cobrar vida, mirarte las manos mientras que a esta flaca consentida que duerme en mi cama, se la follan las mentiras, Es necesario hablar de Cortazar, de sus famas y cronopios, necesario fumar un par de puros, necesario quedarnos mudos para escuchar que dice el insoportable silencio. ¿Dime qué piensas de los ángeles?, ¿Qué te dicen los bosques, las montañas, las anchas avenidas de Santiago?, ¿Cuéntame de ese sueño en blanco y negro?, ¿Cómo son los jardines de tu casa?, ¿Qué demonios pasa por tu cabeza cuando ves a una mujer de veinte? Dios te libre de este oportunista que quiere mirarte de frente para hablar sólo de vida, de muerte, qué sé yo, de tantas cosas que por ahora carecen de sentido. Dios te libre de mis ojos, de mi curiosidad, de mis preguntas, Dios me libre de ser blanco destruido por una de tus respuestas. Señoras y señores, Préparez Vos Mouchoirs, Nicanor hablará de la vida, es necesario cambiar la vida, cambiarla sin cambiar de vida, es necesario mirarte a los ojos y llorar, porque cuando dos amigos se unen para llorar, es porque existen las palabras, es porque de por medio hubo poesía, lloremos a lágrima reseca, hagamos cataratas de llanto, de amor, de risas… muertos estamos Nicanor, con ganas de cambiar la vida, con ganas de vivir en ella. Ahora te escribo, y abro las puertas y ventanas de mi casa, para que tus palabras viajen libres por el aire que respiro. 

  1. Vive Nicanor, no te me mueras nunca, de rodillas me tienes viejo.   

3: Escriban sus comentarios, críticas y más críticas y nada de elogios a: u_vidal@hotmail.com  twitter: @Vidal_Evans

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