Así es él

Desde su discurso en la fiesta de los banqueros hasta su encuentro con MilenioTV, el tres veces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, está siendo redescubierto por un segmento de la opinión pública que encuentra en él facetas que parecían ocultas, pretensiones desconocidas, formas de ser y entender la política que a algunos llaman a sorpresa y a otros a espanto.

Ingenuos son quienes así descubren a López Obrador, como el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, que, entre timorato y espantado, decidió rendirse ante la virtual autodesignación del tabasqueño como anticipado presidente electo, admitiéndole constituir una comisión tripartita, al viejo estilo echeverrista, que revise el proyecto del nuevo aeropuerto de la CDMX para que el tabasqueño decida si la obra se cancela, como él reiteradamente ha dicho que, de ganar, hará.

Andrés Manuel ha estado y está en contra de las reformas, petrolera, educativa, de telecomunicaciones, y de todo lo que huela a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, supuestas cabezas de lo que él llama “la mafia del poder”. Por instinto desconfía de la sociedad civil y sus organizaciones, a las que considera cómplices o tapaderas de los mafiosos.

López Obrador es un populista y un demagogo; lo primero porque es creyente de que todas las virtudes residen en el pueblo bueno y sabio, que no se equivoca, que es su fuente de inspiración, su espejo y reflejo. Desde que lo conozco encontré en la demagogia de Andrés Manuel un sentido singular: él se la cree. No es como otros políticos, de derecha a izquierda, que la usan para engañar deliberadamente. En su demagogia no hay engaño, así es él. Los que se engañan son quienes quieren verlo de otra manera, o dicen escuchar de su boca cosas diferentes a las que literalmente dice, o bien creen que las dice sólo por ganar votos, pero que llegado el caso no haría lo que pregona. Lo hará, no tengan duda.

Para Andrés Manuel, como para sus fieles seguidores, la democracia es una forma de lucha que convive con otras. Combinar las diversas formas de lucha es parte del discurso de la izquierda más atrasada que, contra viento y marea, subsiste en segmentos de la sociedad mexicana. Esa visión se mezcla con la adquirida en sus años de priista, cuando aprendió a reverenciar la figura presidencial, adquiriendo la creencia que desde Palacio Nacional todo se puede.

De su cementerio cívico conocemos su idolatría por Juárez y la generación de la reforma, así como su admiración por Lázaro Cárdenas. En cambio, es reciente su invocación a Francisco I. Madero e inasible su pretendida adscripción a la izquierda, que tanto en su vertiente comunista como socialdemócrata, le son ajenas, cuando no repulsivas. López Obrador tiene muy en alto a sus próceres, nacionales e internacionales, pero más en alto tiene su propio papel en la política contemporánea de México, la que considera está destinado a revolucionar. No es secreto que su ego es lo más grande de él. Parafraseando lo que Jesús Silva-Herzog le dijo: un sexenio le quedará chico.

Mal hacen quienes queriendo ver otro López Obrador insisten en el autoengaño; como bien harán quienes no estando de acuerdo con él lo digan con claridad, sin medias tintas. Frente a las ofertas del candidato de Morena, ante su aviso de que hará de la -por él mal llamada- “democracia directa”, que en él no es otra cosa que asambleísmo populachero, medio para legitimar sus acciones, y -digo yo- llegado el caso doblar al Congreso y a la Corte, más vale ser igual de claros y precisos.

Es momento de plantear ante él la defensa de la democracia, de sus valores e instituciones; de rescatar y enarbolar las banderas juaristas de la república laica, ajena a la injerencia de las iglesias en los asuntos públicos. Es hora de decirle que los derechos de las minorías no se someten a consulta en la plaza pública, ni se canjean por silencio o tolerancia frente a su rampante demagogia,
que hace del “pueblo sabio” el sujeto de una fantasiosa cuarta revolución.

Así es él. Seamos nosotros.

 

Te puede interesar:

Condenados violencia familiar no podrán ser candidatos: INE

Condenados por violencia familiar o delitos sexuales no podrán ser candidatos: INE

El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó lineamientos para que los partidos políticos …

/** ADS Render - HOME **/ //970 TOP home patrocinado //widget home - primary widget area -
//widget home - primary widget area -
//ads block debajo de multimedia - HOME //ads block HOME debajo de ticket //ads widget - HOME 45917989_home_debajo_portada //ads - HOME - ultimo widget // tag tidok